Música
Música. En todo momento y lugar. Esa es ahora mi realidad.
La música siempre está conmigo, en mis audífonos o mis parlantes, desde Internet o mi reproductor de mp3, aleatoria o cuidadosamente seleccionada, real o sonando solo en mi memoria. La necesito para vivir, para pensar y mantenerme aquí. Es mi inspiración, o mi refugio seguro en noches de ventisca.
Primero fue Metallica, y las notas de las cuerdas de acero marcaron para siempre mi corazón. (Gracias, muchas gracias)
Luego la radio universitaria el domingo por la noche (107.5, Javeriana Stereo, 20:00 y 105.5, Univalle Stereo, 22:00), fortuita visión de un mundo oscuro pero seductor.
LaunchCast, mi adicción y mi amanecer. Casi LSD, expande mi mente, me entrega la llave de un planeta entero. Algunos de sus regalos: Massive Attack, Nine Inch Nails, Paradise Lost, Tool, Black Tape For A Blue Girl, Breaking Benjamin, Lacuna Coil, Jem, A Perfect Circle, Saliva, Strata, Deftones, The Gathering… 800 artistas y 3400 canciones.
Y por último, lo único que me hacia falta: la música portátil, para que en cualquier momento y en cualquier lugar lo que suene sea MI selección. Bloquear el ruido del tráfico, el vallenato en la radio del bus, o el silencio imperfecto de mi habitación con las depresivas notas de Staind Unplugged, o la poderosa selección de Resident Evil II, o el dulce e invernal Evanescence, o la música celestial de S&M, que es el álbum que escogería si tuviera que elegir solo uno.
Ahora soy música. Ya no existe el silencio, ya no concibo caminar sin esas voces que me guien. Canto de sirenas que muestra el camino seguro, la música es la única forma de vivir.
Bueno, hay momentos de silencio: al leer es necesario, hay otras voces que deben ser escuchadas. Al hacer el amor; solo la respiración y los gemidos, solo las palabras al oido, todo lo demás es superfluo.
Pero siempre se regresa. Guitarra, bajo, batería y voz. La Realidad


el ángel roquero dijo
Aquí de nuevo, te mando master of puppets...
;-)
15 Marzo 2006 | 01:05 PM